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Reformas de comunidades en valladolid

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Ana de castilla

A mediados del siglo XIX comenzaron a surgir los estudios de comercio en España, aunque anteriormente existían desarrollos similares en varias ciudades, aunque dentro de instituciones privadas y consulados comerciales, que impartían formación comercial. Estas instituciones fueron reconocidas oficialmente en 1857, momento del origen de las Escuelas de Comercio.
En el caso de Valladolid los orígenes de la Facultad de Comercio datan del año 1887 como la llamada Escuela Elemental de Comercio de Valladolid. El surgimiento de la escuela se remonta al crecimiento económico de la ciudad en estos años, impulsado por el comercio, el sector bancario y la potente industria del metal, en el ámbito del ferrocarril. Desde entonces y hasta la actualidad el desarrollo de los estudios comerciales está asociado a diversos impulsos económicos de la ciudad y de la región de Castilla y León. Aquí los estudios pasaron por diversos procesos de desarrollo, en los que su estructura organizativa y formativa varió continuamente, con el objetivo de adaptarlos a los requerimientos constantemente cambiantes de la economía y la sociedad: desde la Escuela de Comercio, pasando por la Escuela Superior de Comercio y la Escuela de Negocios, hasta la Facultad de Comercio.

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La Revuelta de los Comuneros (en español: Guerra de las Comunidades de Castilla) fue un levantamiento de los ciudadanos de Castilla contra el gobierno de Carlos I y su administración entre 1520 y 1521. En su apogeo, los rebeldes controlaban el corazón de Castilla, gobernando las ciudades de Valladolid, Tordesillas y Toledo.
La revuelta se produjo a raíz de la inestabilidad política en la Corona de Castilla tras la muerte de la reina Isabel I en 1504. La hija de Isabel, Juana, sucedió en el trono. Debido a la supuesta inestabilidad mental de Juana, Castilla fue gobernada por los nobles y su padre, el rey Fernando II de Aragón, como regente. Tras la muerte de Fernando en 1516, el hijo de Juana, Carlos, de dieciséis años, fue proclamado rey de Castilla y Aragón. Carlos se había criado en los Países Bajos con escasos conocimientos de castellano. Llegó a España en octubre de 1517 acompañado de un gran séquito de nobles y clérigos flamencos. Estos factores provocaron la desconfianza entre el nuevo rey y las élites sociales castellanas, que veían amenazado su poder y su estatus.

Juana de castilla

La Constitución de 1978 marcó el inicio de un proceso descentralizador que nos llevó al actual sistema de autonomías. Sin embargo, no fue el resultado de una idea nueva acordada entre algunos políticos. La Constitución necesitaba el consenso general y la Ley para la Reforma Política de 1976 facilitó los cambios oportunos. Sin embargo, un trasfondo ideológico, de decenas de años, estaba en el fondo de estos cambios.
El precedente histórico más inmediato, serían los movimientos anticentralistas que se sucedieron a lo largo de los siglos XIX y XX en nuestro país. Estos movimientos fueron contrarios a la visión de una España centralizada y siguieron el sistema centralista, desde el principio. No hay duda de las influencias federalistas, que se remontan a los albores del constitucionalismo español, a principios del siglo XIX. Así, encontramos que las primeras muestras de anticentralismo son las ideas regionales, carlistas y federalistas. El fracaso de la República Federal de 1873 marcará el clímax de los intentos de implantación de esquemas descentralizados.